sábado, 1 de septiembre de 2007

Claves para comunicarse con un adolescente

Claves para comunicarse con un adolescente Los pares de los adolescentes, así como los medios de comunicación, han creado para ellos un universo que es muy diferente al nuestro. Para penetrar en ese aparentemente cerrado mundo, necesitará estas cinco claves.

¿En donde aprendieron los adolescentes todo lo que saben? Tal vez más de una vez se haya formulado esta pregunta, al constatar que las cosas de las que ellos hablan, no pueden haber sido transmitidas en su hogar.

En efecto, nuestros hijos, han aprendido estas cosas de los comunicadores a quienes más entienden y en quienes más confianza tienen: sus propios amigos adolescentes, y ciertos medios de comunicación. Por lo tanto, la forma de acercarnos a su, supuestamente, cerrado universo, es escuchándolos hablar con sus amigos, fijándose que programas consumen, y entendiendo los secretos de su comunicación, que son más simples de lo que uno piensa, para poder aplicarlos usted mismo.

Sin embargo, esta tarea es mucho más sencilla de lo que parece. Pero lo cierto es que no tiene que inventar nada para poder acercarse más a sus hijos. De hecho, muchas de las cosas que vamos a decirle, son las mismas cosas que recordará de cuando usted mismo era adolescente.

Primera clave: Aprenda a hablar en medio del movimiento

Los adolescentes parecen estar constantemente en movimiento. Simplemente, no les gusta sentarse. Pero como adultos, nosotros debemos aceptar que también hacemos cosas mientras hablamos. Obramos recíprocamente con los compañeros de trabajo, conseguimos favores, compartimos experiencias, y respondemos necesidades externas, mientras nos movemos de un lado a otro. Por lo tanto, no es lo ideal instar a nuestros hijos a hacer algo diferente, como tomar un asiento para charlar, máxime teniendo en cuenta que los adolescentes son máquinas de acción.

Por otra parte, ellos no son tan sofisticados o tan confiados como para expresar solo en palabras lo que quieren decir, por lo que es probable que necesiten un cierto grado de movimientos. Además, se suma el hecho de que sus cuerpos están experimentando una gran energía y fuerza, por lo que demandan que los demás los acompañen en esta incesante actividad.

Mientras quiera habar, juegue con ellos. Desafíelo a un mini-partido de básquet, llévelos en su auto, o vaya de compras. Empiece la charla mientras ambos se estén moviendo y haciendo cosas.

Segunda clave: El riesgo hace al cambio

Nuestros hijos adolescentes nos conocen bastante bien. Saben nuestros valores, nuestras reglas y nuestras debilidades. Y saben bien qué decirnos y como manejarse para lograr sus objetivos. Todo esto, es muy aceptable. El problema, es que la mayor parte de las veces, ellos no esperan que nosotros cambiemos la manera en que pensamos o en que actuamos.

Si se pasa algún tiempo escuchando a su hijo adolescentes hablar, notará que es lo que más interés les concita, y ellos, a su vez, se sorprenderán cuando le saque estos mismos temas. Especialmente, a muchos de ellos les encantará oír conclusiones inesperadas y perspectivas extrañas. Y ambos se pueden divertir mucho cuando rompan la rutina habitual y puedan sorprenderse con lo inesperado e imprevisible.

Tercera clave: Abra su pecho

¿Podría golpear su perro con el pie cuando él se da vuelta y muestra su pecho? ¡De ninguna manera! Y tampoco podrían hacerlo sus hijos adolescentes. Por lo tanto, sea honesto y ábrales su pecho. Como padres, a menudo no deseamos demostrar nuestras almas, es decir, nuestras sombras, nuestros errores, o aún nuestras bajezas.

Con todo, nuestros adolescentes saben que no somos perfectos, pero igualmente les frustra que muchos de nosotros parezcamos poco dispuestos a dejar la fachada de la perfección, y hablemos de nuestras equivocaciones. Por supuesto, esto no es cómodo, pero es necesario si se quiere que se ellos contesten con la misma moneda.

Cuarta clave: Capture su imaginación

Muchos adultos, creen que los mejores momentos de sus vidas, han quedado en el pasado. Y probablemente, nuestros hijos adolescentes no tengan la paciencia necesaria como para oír cientos de veces estas historias, y necesiten contactarse por medio de cuestiones nuevas y originales. Escuche sus charlas, y verá cuan presente está allí el futuro. Por lo tanto, se podría capturar toda su atención si, en vez de volverle a hablar sobre esa final de fútbol a la que asistió años atrás, habla con ellos sobre todo lo nuevo que puede ofrecer, por ejemplo, el campo de la tecnología.

Tome también como una prioridad pasar un tiempo hablando de los sueños que su hijo tiene, e incentivándolo para ver como alcanzarlos. Ellos le estarán infinitamente agradecidos.

Quinta clave: Cree el clima apropiado

Cree un clima en el que su hijo adolescente se sienta libre para hablar sobre cualquier cosa que desee: sexo, drogas, enojo, miedo, decepción, dolor, amistades, etc. Esto le hará ver que usted puede ayudarlo mucho a solucionar sus problemas, y a no ser tan temeroso de expresarse con usted. Claro que no es fácil que un adolescente logre hablar todo lo que siente, pero si uno les presta su debida atención, paulatinamente comenzarán abrirse y a expresarse con mayor soltura. Intente llevarlo lejos de los lugares y de las cosas que pueden distraerles. Por ejemplo, hagan un viaje en su auto, para crear un clima intimista y sin interrupciones, tratando de que sea el protagonista de la charla.

Siempre será muy importante que como padres, no los desalentemos en las cosas que para ellos son importantes, exhibiendo algún signo de decepción y desaprobación, ya que sólo lograremos alejarlos más. Apenas déjelos hablar, y présteles la mayor atención. Si desea acotar algo, tenga paciencia y espere al viaje de vuelta, donde seguramente su hijo lo escuchará más.

Logrando el cambio

Ponga en práctica estas cinco claves cuanto antes, y cuente con la oportunidad de lograr una conexión más profunda y significativa con su hijo. Un toque, una caricia efímera, o una palabra, pueden cambiar el rumbo de su comunicación. Con el tiempo, ellos se transformarán adultos y todo podrá resultar más sencillo. Pero por ahora, tome la iniciativa, aplique estas sugerencias, y disfrute de estos años extraordinarios.