sábado, 1 de septiembre de 2007

Cómo manejarse ante la rebeldía de un adolescente

¡Vaya si es importante lidiar con esto! La rebeldía es una de las características más sobresalientes de la adolescencia, y seguramente la que más complica las relaciones entre padres e hijos.

Indócil, desobediente, opuesto con tenacidad. También podemos definir a la rebeldía como la actitud de oposición violenta y tenaz a lo prescrito o sólo establecido.

En la mayoría de los casos esta rebeldía se puede interpretar como un desacuerdo respecto a lo establecido por los padres, maestros, o cualquier autoridad. Esto incluye a lo establecido en relación a conductas, estructuras, ideas, valores, etc.

Los adolescentes manifiestan ese desacuerdo, oposición, sublevación de distintas formas; verbalmente (murmurando, gritando, reclamando, etc.); en su comportamiento (lanzando o golpeando objetos) o violenta (agresiones físicas hacia las personas).

Sin embargo estas actitudes rebeldes de los adolescentes pueden llegar a ser valiosas y positivas. Lo único que debemos buscar es que la manera en que la manifiesten sea con un ambiente de cordialidad y mucho tono humano.

Es este otro punto importante en la educación del adolescente, necesitamos ayudarlo a controlar sus emociones y que pueda encauzar sus inquietudes hacia la persona adecuada, y sobre todo, de la manera adecuada.

Un segundo tipo de rebeldía es la agresiva que, que en general, es propia del débil, de quien no pudiendo soportar las dificultades que se presentan en la vida diaria intenta aliviar su problema haciendo sufrir a los demás.

Un tercer tipo de rebeldía consiste en ir contra las normas de la sociedad, bien por egoísmo y utilidad propia, bien por el simple placer de no observarlas. Es la rebeldía transgresiva.

Las tres formas descritas son rebeldías negativas que tienen su origen en la inseguridad e inmadurez del adolescente.

Las tipicas conductas de un adolescente rebelde son: golpear las puertas al ingresar a su recámara, arrojar objetos, levantar la voz, permanecer "mudo" durante varias horas (incluso días), mirada penetrante y brazos cruzados, respiración agitada y diálogo "entrecortado".

Evidentemente estas conductas se presentan cuando un adolescente ha recibido una negativa para un permiso de salir, para el uso de algo de su interés (ropa, coche, radio, etc.) o cuando se le ha indicado las reglas a seguir en alguna actividad familiar.

De manera concreta, la rebeldía tiene muchos posibles orígenes y determinar con precisión cuál es el de su caso está limitado por las circunstancias que le rodean. Sin embargo los más comunes suelen darse cuando Las disposiciones, reglas, indicaciones y demás criterios establecidos son absurdos, ridículos y fuera de la realidad.

O retomando el ejemplo de los permisos para salir, es común que la rebeldía se manifieste por un permiso que se le ha negado al adolescente (salir con sus amigos al cine, a cenar, a una reunión, a una fiesta, etc.).

En el caso de los permisos para salir no puedo dejar una idea única y terminal sobre esto. Es imposible dejar la idea de que deban salir los adolescentes de sus casas porque las circunstancias son las que determinarán la decisión.

Lo que sí es aconsejable es que se interprete es que ante un peligro físico o moral inminente, no se debe permitir salir a los adolescentes de casa